Ergonomía del escritorio

Cómo adaptar tu silla a tu cuerpo

Revisa la altura, los apoyos y la relación de tu silla con el escritorio.

Por WOVEN 2 min de lectura

Persona sentada frente a un computador en su escritorio.

Una silla se ajusta en relación con tu cuerpo y con lo que haces frente al escritorio. El punto de partida es tener apoyo y poder cambiar de posición durante la jornada.

Revisa los apoyos en este orden.

  1. Altura: apoya toda la planta de los pies en el suelo o en un apoyapiés estable. Evita quedar sentado solo en el borde para alcanzarlo.
  2. Profundidad: acerca la espalda al respaldo. El borde del asiento no debería presionar detrás de las rodillas.
  3. Respaldo: ajusta el apoyo lumbar a la zona baja de tu espalda, si la silla permite regularlo.
  4. Apoyabrazos: busca que los antebrazos descansen con los hombros relajados y los codos cerca del cuerpo.

Después, revisa la mesa.

Los apoyabrazos no deberían impedir acercarte al teclado. Deja espacio libre para las piernas y sitúa el mouse al alcance de la mano. Si necesitas elevar la silla para trabajar cómodamente, revisa de nuevo el apoyo de los pies.

El ajuste puede cambiar durante el día.

OSHA recomienda una silla que permita distintas posiciones con soporte. Mayo Clinic también aconseja levantarse y moverse con frecuencia. Ajustar la silla ayuda a organizar el apoyo; las pausas y los cambios de tarea siguen siendo parte de una jornada cómoda.