Pies

Fascitis plantar y espolón: qué los diferencia

Dos términos relacionados con el talón que conviene aprender a distinguir.

Por WOVEN 1 min de lectura

Manos apoyadas alrededor del talón de un pie.

Fascitis plantar y espolón no nombran lo mismo. La primera se refiere a un problema del tejido de la planta; el segundo, a una formación ósea que puede verse en una radiografía.

Una diferencia que cambia la interpretación.

La fascia plantar sostiene el arco y conecta el talón con la parte delantera del pie. Cuando se irrita, puede doler al apoyar. Un espolón es una prolongación del hueso: muchas personas lo tienen sin sentir dolor.

La imagen no explica todo.

AAOS señala que el espolón no es la causa de la fascitis plantar y que su dolor puede tratarse sin retirarlo. Por eso, encontrar un espolón no basta para explicar una molestia ni para decidir una cirugía.

Qué conviene evaluar.

Importan el punto donde duele, cuándo aparece y cómo responde a la actividad. La evaluación permite distinguir problemas de la fascia de otras causas. Si te muestran una radiografía, pregunta qué hallazgo se relaciona con tus síntomas y qué objetivo tiene el tratamiento propuesto.